La vida sólo puede ser
comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante”
Soren Kierkegaard
Mientras pasan los días mis
pensamientos se hacen cada vez más confusos y perturbadores, a tal punto que ni
siquiera puedo dormir por las noches y cada vez se hacen más existentes. Tengo
un insomnio profundo, que nadie hasta el día de hoy, me ha podido quitar, la
rareza de poder tener una perspectiva diferente de los demás, como si estuviera
en un mundo completamente alternativo; donde criaturas indescriptibles acechan
en cada rincón, en cada espacio donde me encuentre.
Todo esto comenzó desde la última
vez que el Orfanato estuvo en pie, es decir, en un momento dado, el lugar
empezó a arder en llamas, por culpa de la arrogancia e hipocresía de una de las
empleadas del lugar, también es la causante de mi sufrimiento y de las gemelas,
que eran muy queridas en el lugar, como la detesto.
Pero para que me entiendas mejor,
debo contarte mi historia, créeme, lo que vas a leer puede perturbarte mucho,
esto sucedió realmente y todo lo que he dicho me está pasando y no se detiene,
no he encontrado una solución a esto, no sé con qué fuerzas estoy escribiendo
este documento, pero ten en cuenta, repito, que todo lo que voy a narrar es
totalmente serio e inquietante, bueno allí va:
Empezando desde lo más bajo,
siendo ingeniero en computación, tuve que mudarme por problemas políticos de mi
país, a tal punto que ni el dinero ya alcanzaba, con todas mis ganas, me empeñe
en cambiar mi vida y vivir otro en ambiente, donde pudiera desenvolverme mejor
y tener una mejor calidad vida.
Al llegar no fue absolutamente
nada fácil conseguir trabajo, más bien por problemas de papeleos, era
extremadamente difícil, conseguir una residencia, yo tenía el dinero, pero eso
no quería decir que de ello podía vivir completamente, así que los primeros
días me dispuse a dormir en la calle, hasta que por fin pude lograr tener un
trabajo y una casa, un poco decente, pero para empezar, estaba bien.
El lugar era el Orfanato de Santa
Lucia, un lugar que a simple vista era exorbitantemente maravilloso y
abrumador, mi labor era mantener el lugar en muy buenas condiciones, la verdad
que no me quejaba en lo absoluto, más aun tuve mucha suerte de conseguir un
empleo. Mientras, me ocupaba del lugar, por supuesto, tenía que mantener una
relación amistosa, con aquellas criaturas abandonadas, a tal punto que con el pasar
de los días, les empecé a caer bien, pero de todos ellos, dos niñas gemelas,
eran aquellas que su belleza y sonrisa angelical te dominaban, era imposible no
dejar de verlas, eran preciosas.
Pero no todo era bueno, unas de
las empleadas llamadas Josefa que cada vez que me acercaba, transmitía un odio,
no sé si será por su trabajo, de verdad ni me interesaba, pero lo que no me
gustaba de ella es que no trataba a los niños de forma amable y respetuosa,
todo lo contrario, eh inclusive ella observaba de manera de celos a aquellas
niñas guapas. Por si lo anterior no es suficiente, un día decidí quedarme en el
Orfanato de noche, y en ese momento me di cuenta, que ella vivía aquí, que
extraño, bueno, por curiosidad me adentré en su cuarto mientras ella no estaba,
mientras revisaba cautelosamente cada espacio de su habitación, me topé con
algo muy siniestro, un libro que contenía escritos para aprender a invocar
demonios, espectros malignos, en ese momento me quede completamente estupefacto
y en mi alrededor, sentía como una energía negativa me rodeaba, la verdad me
estaba ya incomodando completamente, así que sin pensarlo me marché sin mirar
atrás.
Te has dado cuenta que todavía no
te he contado algo terrorífico verdad, bueno a partir de este momento tienes
chance de no seguir leyendo más, te aseguro que lo que viene no te gustará
nada, te estoy advirtiendo, si empiezas a tener o sentir alguna presencia, ya
no tendrás salvación, yo ya estoy condenado, procedo entonces a seguir:
Al día siguiente, decidí
apresurarme, ya que me levante tarde, y tenía miedo de perder mi trabajo.
Cuando estoy cerca, vi como a lo lejos se distinguía, unas llamas enormes en el
lugar, así que sin pensarlo corrí desesperadamente, mientras llegaba, en la
puerta principal de dicho edificio, pude contemplar como aquellas criaturas
hermosas ardían a tal punto de parecer irreconocibles y ellas me podían ver en
algunas ocasiones, pero por ser un poco cobarde, no me aventuré a salvarlas, lo
único que pude hacer era correr, estaba demasiado aterrorizado.
Cuando llegué a mi casa, me
dispuse de acostarme en la cama y pensar en esa dichosa tragedia, la verdad que
nunca había visto semejante momento. Desde ese momento empiezo a experimentar
sueños completamente bizarros, donde aparecen las niñas, criaturas muy
desagradables, a tal momento que ya era imposible dormir.
La verdad, no sé con qué fuerzas
dispongo de escribir esto, todos los días cuando salía a la calle, no había
nadie, era impresionante pero eso sí, entes en todas partes, hablando de tal
manera que no entendía absolutamente nada, mi realidad se estaba distorsionando
y ya no sé qué hacer, no sé qué pasó en ese lugar, debió de ser Josefa que
atrajo una maldición a mi vida. Pero hubo un momento que me quede sin aliento,
sentía una presencia extremadamente maligna, estaba paralizado, ya que desde el
pasillo de mi casa podía escuchar unos pasos acercándome a mí, para nada
humanos, pero por desgracia de la vida, decidí asomarme y lo que vi no tiene
descripción, rápidamente dispuse de tomarle una foto, era Josefa, pero no como
era antes, no para nada, simplemente tranque la puerta y ahora en este
documento les muestro la fotografía:
Ahora mismo encerrado en mi
cuarto, con mi laptop, mientras aquella criatura anda suelta por mi casa, les
escribo esta historia porque estoy condenado, quizás ya esté muerto para cuando
leas esto… Lo mejor que se puede hacer es seguir adelante y nunca mirar al
pasado. El accidente ya lleva meses, imagínense todo lo que he estado sufriendo,
la criatura está rompiendo la puerta, esto fue un mensaje que les dejo, para
que me crean que a veces la realidad supera a la ficción.
Me despido diciéndote la verdad,
no soy el verdadero yo quien escribió este documento, acabas de leer la historia
de un muerto, desde este momento le has dado la oportunidad de que entre en tu
casa, ¿creías que esto era una broma?, te advertí, ya me viste como soy de
todas maneras y ahora pagas las consecuencias, mientras más leías, más me
acercaba a ti, ahora mismo estoy detrás de ti, no tan cerca pero, puedo ver
como lees esto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario